martes, 17 de octubre de 2017

Piromanía

Octubre 2017, al grito de "Galicia no arde sola, a Galicia la queman" se incendían las redes sociales. La investigación sobre los acontecimientos ocurridos este fin de semana en Galicia y sobre sus autores, sospecha que los incendios forestales han sido intencionados, calculando los días de sequía, los bajos niveles de humedad y la llegada del huracán Ophelia para amplificar las consecuencias de las llamas, para así aprovechar unas condiciones meteorológicas extremas. Han sido 82 incendios registrados sólo en Galicia, que se han saldado con la vida de varias personas y un vasto territorio quemado. Asturias y Portugal, por su parte, han presentado más de 100 focos activos.

Los expertos llevan años trabajando en el perfil de provocador de incendios, desde la Fiscalía General del Estado de Medio Ambiente y Urbanismo se promovió una investigación para identificar en España este perfil incendiario. Se han detectado 5 tipos de perfiles: los que buscan un beneficio, los que actúan sin sentido, aquellos que quieren venganza y los imprudentes (este último grupo se divide en dos: graves y leves).

Resulta difícil en algunos sucesos diferenciar el perfil, si se trata de un incendiario (persona que provoca incendios, generalmente con premeditación y por obtención de beneficios o interés económico) o bien de un pirómano propiamente dicho. Aunque se sabe que es el perfil imprudente el que provoca el mayor número de incendios, el que nos ocupa desde nuestra profesión es el perfil de los que actúan o cometen la acción sin una finalidad aparente. Dentro de los "sin sentido" los individuos se caracterizan por un trastorno identificado. Este perfil correspondería aproximadamente a un 3% de los iniciadores de incendios. 

La piromanía es un trastorno psiquiátrico englobado dentro de los trastornos disruptivos del control de los impulsos y de la conducta, caracterizado por el impulso de iniciar incendios. Estos trastornos se caracterizan por la dificultad para resistir un impulso, una motivación o una tentación de ejecutar un acto perjudicial para la propia persona o para terceros. Además el sujeto, denominado comúnmente piromaníaco o pirómano, suele experimentar tensión antes de realizar la acción y sentir liberación o placer una vez realizada. Por otra parte suelen experimentar relajación, placer, interés, curiosidad y atracción por todo lo relacionado con el fuego. La conducta pirómana puede ser desencadenada por vacío existencial, aburrimiento, frustración, rabia o incluso búsqueda de protagonismo. Los pirómanos son enfermos que disfrutan provocando fuegos y con la contemplación de sus consecuencias, siendo el verano su estación preferida. Puede aparecer sentimiento de culpa o autorreproches después de haberlo realizado.

Su afición enfermiza suele iniciarse en la edad juvenil, con mayor frecuencia en varones y especialmente en aquéllos que destacan poco o nada por habilidades socialmente atractivas. Suelen ser personas solitarias y poco sociables, con conflictos repetidos en las relaciones interpersonales, historia personal de frustraciones y desajustes emocionales, con un cociente intelectual bajo, mal rendimiento escolar y profesional, escasa resistencia a la frustración, dificultad en la expresión de emociones negativas, escasa disciplina y poca capacidad de hacer frente al estrés. Presentan alta curiosidad o implicación en actividades de fuego, fascinación y experiencias tempranas con el fuego y todos los elementos que le rodean (incendios, humo, bomberos). En algunos casos incluso se prestan voluntarios o participan en la extinción.

El DSM-5 (American Psychiatric Association, 2014) guía de consulta de los criterios diagnósticos establece para el diagnóstico de la piromanía:
A. Provocación de incendios de forma deliberada e intencionada en más de una ocasión.
B. Tensión o excitación afectiva antes de hacerlo.
C. Fascinación, interés, curiosidad o atracción por el fuego y su contexto (por ejemplo, parafernalia, usos, consecuencias).
D. Placer, gratificación o alivio al provocar incendios o al presenciar o participar en sus consecuencias.
E. No se provoca un incendio para obtener un beneficio económico, ni como expresión de una ideología sociopolítica, ni para ocultar una actividad criminal, expresar rabia o venganza, mejorar las condiciones de vida personales, ni en respuesta a un delirio alucinatorio, ni como resultado de una alteración del juicio (por ejemplo, trastorno neurocognitivo mayor, discapacidad intelectual [trastorno del desarrollo intelectual], intoxicación por sustancias).
F. La provocación de incendios no se explica mejor por un trastorno de la conducta, un episodio maníaco o un trastorno de la personalidad antisocial.

En muchas ocasiones la piromanía aparece dentro de un trastorno disocial o retraso mental en el caso de la infancia y, en el caso de adultos, en trastornos de personalidad, alcoholismo, demencia o trastornos psicóticos.

Dicho trastorno no permite a estos individuos ser conscientes  de las consecuencias aunque si existe conciencia plena en el acto. Sí es cierto que las personas generalmente declaran que se encuentran en un estado de conciencia alterado y que sí saben lo que hacen pero no dan importancia a los daños personales y materiales que puedan causar. No les importan las pérdidas  humanas o ecológicas que puedan ocasionar, pero estas pérdidas no son la meta ni el fin instrumental del incendio. Recordemos que para que una persona pueda ser declarada responsable de un delito o infracción penal es necesario la culpabilidad (capacidad de la persona de comprender la ilicitud de un hecho y la capacidad de actuar de acuerdo a esa compresión). Por lo que el hecho de padecer una enfermedad mental grave o un trastorno mental transitorio que puedan afectar a la comprensión puede resultar favorable a la hora de que el hecho no sea considerado punible o actuar como eximente.  En el caso de la piromanía, al ser considerada como una anomalía de los instintos, no se exime de responsabilidad pero sí puede ser fundamento para la atenuación de la pena.

Otros trastornos de ese tipo son las ludopatías o juego patológico (incapacidad para controlarse en juegos de apuestas o loterías), trastorno explosivo intermitente (arrebatos recurrentes de violencia), tricotilomanía (arrancamiento del pelo de forma recurrente e irresistible)  y la cleptomanía (incapacidad para controlar el deseo de hurtar cosas). 

lunes, 3 de abril de 2017

Introducción a los trastornos psicóticos

Se entiende por TRASTORNOS PSICÓTICOS un conjunto de trastornos que suponen una ruptura de la realidad de la persona con su entorno, producto de una disposición paragénica entre la que destaca una alteración en la bioqúimica cerebral. Podríamos definir la disposición paragénica como un conjunto de agentes etiológicos o etiopatogénicos que en combinación con otros agentes orgánicos y ambientales dan lugar en su interacción al origen del trastorno. Por otro lado, la alteración bioquímica cerebral sería una disfunción de los sistemas de neurotransmisión a nivel cerebral, de naturaleza genética o adquirida en todos los trastornos psicóticos.

Por otra parte, en psicopatología se puede realizar una división atendiendo a las estructuras mórdidas que diferenciaria los trastornos psicóticos de los trastornos neuróticos y de los trastornos de personalidad o psicopatías. Esta división puede ayudarnos más aún a entender si cabe los trastornos psicóticos y a diferenciarlos de otro tipo de patologías.
-  Los trastornos psicóticos se caracterizarían por una predisposición o alteración biológica. Son trastornos cualitativos (categoriales). Los síntomas son heterónimos (no pueden ser comprendidos psicológicamente desde la perspectiva de la normalidad). No hay consciencia de enfermedad y se produce una ruptura con la realidad.

- Los trastornos neuróticos se caracterizan por una predisposición biológica o ambiental. Son trastornos cuantitativos (dimensionales). Los síntomas son homónimos (comprendidos psicológicamente desde la perspectiva de la normalidad). Hay una conciencia de enfermedad y no se produce una ruptura con la realidad, aunque si puede haber interpretaciones incorrectas de la información que se esta procesando.

- Los trastornos de la personalidad y psicopatías se caracterizan por una predisposición biológica o ambiental. Son trastornos cuantitativos (dimensionales), presentes en mayor o menor medida en toda la población. Los síntomas son homónimos como en los trastornos neuróticos y pueden ser comprendidos desde la perspectiva de lo normal. No hay conciencia de enfermedad y no se produce la ruptura con la realidad.

CLASIFICACIÓN DE LOS TRASTORNOS PSICÓTICOS: a continuación vamos a enumerar los trastornos psicóticos y una breve explicación de los mismos, aunque algunos como la esquizofrenia merecen un análisis más detallado y en profundidad.
- Esquizofrenia: alteración persistente que dura por lo menos 6 meses, uno de ellos con presencia de síntomas activos o floridos (ideas delirantes, alucinaciones, lenguaje y comportamiento desorganizado) y síntomas negativos (que hacen referencia sobre todo al comportamiento social o afectivo).

- Trastorno esquizofreniforme: presentación sintomática equivalente a la esquizofrenia, pero de duración inferior y con ausencia de deterioro funcional del paciente.

- Trastorno esquizoafectivo: alteración en la que se presentan simultanéamente un episodio afectivo y los síntomas activos de la esquizofrenia, estando precedida o seguida por ideas delirantes o alucinaciones sin síntomas importantes de alteración del estado de ánimo.

- Trastorno delirante o paranoide: presencia de ideas delirantes no extrañas durante un mes, sin otros síntomas de la fase activa de la esquizofrenia.

- Trastornos psicóticos agudos o breves: alteración psicótica que remite antes de un mes.

- Trastornos psicóticos inducidos por sustancias: aquel trastorno psicótico producido por el uso/abuso de una sustancia y cuya sintomatología psicótica es consecuencia fisiológica de la droga de abuso, una medicación o una exposición a un tóxico.

- Trastornos psicóticos producidos por una enfermedad: aquellos síntomas psicóticos producidos como consecuencia fisiológica directa de la enfermedad médica (por ejemplo, un traumatismo craneoencefálico).

- Trastorno psicótico compartido (folie à deux) : alteración que se desarrolla en un sujeto que está influenciado por alguien que presenta un trastorno delirante. También es conocido como trastorno delirante compartido o "locura a dos". Es la única excepción al hecho de que los trastornos psicoticos tienen una predisposición psicológica y no hay alteración o déficit neuroquímico. Si bien ya no consta en el actual sistema de clasificación DSM-5, nos parece importante continuar mencionandolo aquí.

viernes, 31 de marzo de 2017

Asesinos múltiples

"Ya no consigo controlarme. Sé que voy a matar otra vez"Ed Kemper, asesino múltiple.

Siendo el tema de los "asesinos múltiples" uno de los que despiertan quizás mayor curiosidad, no podíamos dejarlo pasar en nuestro blog, por lo menos una primera aproximación al concepto y su tipología. Si bien queda claro que un asesino múltiple es aquel que mata varias personas, se puede realizar una clasificación interna diferenciando tres tipos de asesinos (Crime Classification Manual, 2006): asesino en masa, asesino itinerante y asesino en serie.

- ASESINO EN MASA (MASS KILLER):
Este tipo de asesinos son los que matan a varias personas (cuatro o más víctimas) en la misma acción temporal y en un mismo lugar, es una única escena del crimen. Generalmente suelen terminar suicidándose o abatidos por las fuerzas y cuerpos de seguridad.

- ASESINO EN SERIE (SERIAL KILLER):
Lo que diferencia a este tipo de asesino de otros asesinos múltiples es que entre una víctima y otra debe darse un período de tiempo o período de enfriamiento (puede ser días, meses o incluso años). Durante este período cesa la actividad homicida, o bien porque el asesino esta regocijándose de su crimen anterior o bien porque no siente la necesidad de matar nuevamente. Nos encontramos mínimo con tres o más víctimas y siempre con más de un lugar y diferentes escenas del crimen.

En el caso de los asesinos en serie, aunque lo sean potencialmente, hay varias causas que podrían excluirle de dicho término: que no haya culminado el número mínimo de asesinatos para ser considerado múltiple, por falta de otras víctimas o por captura en el período de enfriamiento; que su segunda víctima se haya quedado en tentativa o resultados distintos de la muerte; que tras el primer crimen el agresor muera o cese su actividad. En este punto se tendrán en cuenta otras características como el modus operandi o cuestiones victimológicas.

Respecto a la lista negra de asesinos en serie en España se puede incluir, entre otros, a:
Juan Díaz de Garayo, conocido como "El sacamantecas", con 6 asesinatos entre 1870 y 1879, que estrangulaba a sus víctimas y les abría el vientre. Fue ahorcado en 1881. 
- "El arropiero", Manuel Delgado Villegas, que llegó a confesar 48 asesinatos entre 1964 y 1971 con un golpe en la laringe, aunque la policía únicamente llego a investigar 22 casos y probar su participación en 8 de ellos. Tras su paso por varios centros psiquiátricos murió en febrero de 1988.
- "El mataviejas", José Antonio Rodríguez Vega, que abusó sexualmente y asesinó a 16 ancianas en Cantabria entre febrero de 1987 y abril de 1988. Murió apuñalado en el 2002 en la cárcel de Topas (Salamanca).
- "El mendigo asesino", Francisco García Escalero, diagnosticado de esquizofrenia paranoide, alcoholismo crónico y trastorno de la inclinación suexual (incluida necrofilia) y con 13 asesinatos confesados. Degollaba a sus víctimas, la mayoría mendigos, entre 1987 y 1993. 
- "El asesino de la Baraja", Alfredo Galán Sotillos, ex militar condenado por 6 asesinatos y 3 tentativas con arma de fuego. Firmaba sus crímenes dejando una carta a los pies de sus víctimas.
- "El celador de Olot", Joan Vilas, que cometió, en 2009 y 2010, el asesinato de, por lo menos, 11 ancianos de la residencia geríatrica donde trabajaba suministrándoles lejía, sobredosis de insulina o medicamentos. Según su propia versión de los hechos "se creía Dios" y pretendía "liberar a los ancianos de su sufrimiento".

En nuestras crónicas negras figuran más nombres como Margarita Sánchez Gutiérrez, conocida como "La viuda negra"; Joaquín Ferrandiz Ventura, asesino de prostitutas; Encarnación Jiménez Moreno, que desvalijó a 20 ancianas y acabó con la vida de dos; Remedios Sánchez Sánchez "La Reme", condenada por el asesinato de 3 ancianas; Gilbert Chamba Jaramillo, "El Monstruo de Machala", Volker Eckert, "El camionero asesino"; Gustavo Romero Tercero, "El asesino de Valdepeñas"; José Ignacio Orduña "El asesino de Lessps"; y Tony Alexander King.


- ASESINO ITINERANTE O FRENÉTICO (SPREE KILLER):
Mata a varias víctimas (tres o más) de manera consecutiva y en distintos lugares (diferentes escenas del crimen), con ausencia de período de enfriamiento. La movilidad geográfica no suele ser muy elevada y en su recorrido puede encontrar nuevas víctimas que se encuentran en el lugar y momento equivocado. La ruta a seguir ha sido previamente planificada, pero la puede dejar abierta en función de la sucesión de los acontecimientos y de las posibles agresiones durante el trayecto. Al igual que el asesino en masa suelen terminar suicidándose o abatidos por las fuerzas y cuerpos de seguridad.

Quedan excluidos de esta clasificación tanto los terroristas como los sicarios, que si bien cumplen las condiciones de asesinos múltiples, por lo general no toman la decisión de matar ni eligen a sus víctimas, siendo decisión de otros o de estructuras jerárquicas superiores. 

Posterior a esta clasificación, es común entre los profesionales que trabajan el delito, atender al "modus operandi", entendiendo que el asesino, a su vez, puede ser: 
- Organizado: equivalente al psicópata o a una persona con un trastorno de la personalidad grave que altera su conducta pero puede no tener antecedentes psiquiátricos ni delirios. Son personas muy inteligentes, con una autoestima elevada y probablemente se encuentran perfectamente adaptados en la sociedad, aunque son poco sociables e incapaces de sentir empatía, planifican metódicamente sus crímenes, por lo que pueden tardar meses o años en ejecutarlos, actúan solos o acompañados de un cómplice, dialoga con la víctima, practican torturas ante-mortem, utilizan el arma que llevan consigo, practican el dominio de la víctima, no dejan muchas evidencias, esconden el cadáver, se esconden de la policía y siguen la investigación del crimen en los medios de comunicación. Son penalmente más imputables.

- Desorganizado: equivalente al psicótico o a una persona con antecedentes psiquiátricos tipo paranoide o delirante. No son tan inteligentes, se caracterizan por un bajo nivel intelectual y padecen desequilibrios mentales y baja autoestima, estan socialmente inadaptados, son solitarios e impulsivos a la hora de cometer sus crímenes. Improvisan sus actos sobre la marcha, suelen vivir cerca del lugar del crimen, actúan solos, no dialogan con la víctima, ejercen mucha violencia y tortura post-mortem, utilizan lo primero que encuentra para cometer el asesinato, el lugar del crímen presenta bastantes indicios, deja el cadáver a la vista, se denuncia o se deja arrestar fácilmente y, finalmente, no se interesa por los medios de comunicación. Penalmente más inimputables.

- Mixto: combinación de ambos. Siendo quizás el ejemplo más claro Ted Bundy, que podía ser un asesino perfectamente metódico y organizado como desorganizado, dejando la escena llena de indicios y huellas.

viernes, 27 de enero de 2017

Cleptomanía

La cleptomanía es la necesidad imperiosa e irrefrenable de robar objetos y apropiarse de manera repetitiva de cosas ajenas, generalmente de poco valor y no necesarias. A la persona que siente tal necesidad se le denomina cleptómano o cleptomaníaco y no tiene como finalidad el enriquecimiento personal ni el perjuicio de la persona robada. El cleptómano experimenta sensación de placer o gratificación durante el robo y, posiblemente, después del robo sentimientos de culpa, vergüenza o remordimientos. Comparte algunos de los síntomas con otro tipo de adicciones.

Es importante para entender qué es la cleptomanía tener claro el concepto de impulso y los tipos de trastornos relacionados con su control. El impulso es definido como "el deseo o motivo afectivo que induce a hacer algo de manera súbita, sin reflexionar" y cabe destacar de entre sus características las siguientes:
- La inmediatez entre el estímulo desencadenante de una conducta y la aparición de la misma.
- La ausencia de reflexión y de planificación previos al desarrollo de la conducta impulsiva.
- La ausencia de eficacia adaptativa de la conducta impulsiva en relación con el medio en el que vive el sujeto que la desarrolla.
- El componente emocional que acompaña a todo acto impulsivo.

Dentro de los trastornos del control de los impulsos se podrían diferenciar dos grupos: el de aquellos en que la impulsividad es resultado de la imposibilidad de inhibir la conducta y el de aquellos en que la impulsividad se caracteriza por la imposibilidad para resistir el impulso. Dentro de este segundo grupo encontrariamos trastornos como la cleptomanía, el juego patológico o ludopatía, la tricotilomanía (tendencia a arrancarse pelo) o la compra patológica entre otros.

La cleptomanía, según la clasificación DSM-V se incluye dentro de los trastornos disruptivos del control de los impulsos y de la conducta caracterizado por un potente impulso de robar objetos innecesarios e incluso que carecen de valor, una sensación de tensión creciente que conduce al robo y a satisfacer la necesidad cuando se encuentra en lugar apropiado para ello, pensamientos recurrentes e intrusivos que le incitan a cometer el robo e impotencia a resistirse a los impulsos; todo ello sin premeditación ni planificación previa. 

Criterios diagnósticos de la CLEPTOMANÍA 312.32 (F63.2):
A. Fracaso recurrente para resistir el impulso de robar objetos que no son necesarios para uso personal ni por su valor monetario.

B. Aumento de la sensación de tensión inmediatamente antes de cometer el robo.

C. El robo no se comete por expresar rabia ni venganza, ni en respuesta a un delirio o una alucinación.

D. El robo no se explica mejor por un trastorno de la condicta, un episodio maníaco o un trastorno de la personalidad antisocial

Como posibles causas de este trastorno se han barajado disfunciones de la neurotransmisión (disminución de la concentración de un metabolito de la serotonina o liberación de dopamina que provoca sensaciones placenteras si tenemos en cuenta que la cleptomanía puede estar relacionada con otros trastornos adictivos), hipotesis evolucionistas (plantean la existencia de líneas genéticas que se transmiten generacionalmente con mayor incidencia de patrones de conducta impulsiva) y disfunciones de áreas cerebrales (núcleo accumbens, región basolateral de la amígdala o corteza prefrontal entre otras). 

Serían factores de riesgo a tener en cuenta los antecedentes familiares, otros trastornos mentales, un traumatismo craneal o las lesiones cerebrales. Teniendo en cuenta que la cleptomanía es un trastorno del espectro del control de los impulsos y las características que comparte con la adicciones, podemos encontrar comorbilidad con trastornos por abuso de sustancias, trastornos como la anorexia o bulimia, alcoholismo, trastornos ansiosos o depresivos o trastornos obsesivo-compulsivos. Finalmente se ha de señalar que es un trastorno que es más frecuente entre la población femenina que entre la masculina.


viernes, 28 de octubre de 2016

Bullyng

A todos nos conmocionó el 21 de septiembre de 2004 el suicidio de Jokin Zeberio, de 14 años, ante la impsibilidad de soportar el acoso al que era sometido se tiro al vacio desde lo alto de la Muralla de Hondarribia. Su autopsia desvelo en su cuerpo claros signos de haber recibido numerosos golpes semanas antes. Mismo año, mismo instituto y sólo un mes depués, el 26 de octubre una alumna se ve obligada a trasladarse a San Sebastián para librarse de su pesadilla, pesadilla que continuo via internet. Mismo año, 11 de diciembre; Tania Hernández, estudiante burgalense se intentó suicidar con valium, acumulaba más de 20 denuncias contra sus acosadores y año y medio de amenazas, robos y agresiones. Arancha, aquella niña discapacitada del madrileño barrio de Usera que en mayo de 2015 puso fin a su vida lanzandose desde un sexto piso. Carla Diaz, la niña de 14 años que en Gijón se lanzó por un acantilado...

Son muchos los nombres de los menores que lo sufren, que lo sufrieron y que lo sufrirán si no se toman medidas (intervenciones escolares, participación e implicación de las familias en el ámbito escolar, calidad del vínculo profesor-alumno y prioridad a la imagen del "educador como modelo de referencia y ayuda", desarrollo de la empatía, romper la conspiración y el silencio, trabajar las habilidades sociales y otras opciones viables a la violencia, aprendizaje cooperativo, entender la diferencia entre la competitividad sana y la agresión a un menor).


Bullying es un anglicismo (significa intimidación) que no forma parte del diccionario de la Real Academia Española (RAE), pero cuya utilización es cada vez más habitual en nuestro idioma. Esta palabra está de moda actualmente debido a los inumerables casos de persecución y de agresiones que se están detectando en las escuelas y colegios, y que están llevando a muchos escolares a vivir situaciones verdaderamente desagradables. Desgraciadamente ha existido siempre, seguro que todos recordamos de nuestros años de colegio a algún compañero que terminaba siempre sólo soportando los desaires, motes o risas de otros compañeros. Si que es cierto que ahora el término ha cobrado mayor visibilidad y relevancia gracias a las nuevas técnologías y a las redes sociales que amplifican el acoso fuera del aula extendiéndo al hogar de las víctimas (ciberbullying).  Los acosadores se encargan de continuar molestando a través de Internet (redes sociales, correos electrónicos intimidatorios, difusión de fotografías). Este fenómeno, según datos actuales del Mnisterio de Educación afecta a un 4% de los escolares. 

El concepto se refiere al acoso escolar y a toda forma de maltrato físico, verbal o psicológico, sin motivación evidente, y que se produce entre escolares (uno o más estudiantes contra otro u otros) de forma reiterada e intencionada y a lo largo del tiempo. Por lo general, afecta a menores, niños o niñas de entre 12 y 15 años, aunque cada vez es más frecuente encontrarnos con casos de edades inferiores. Los expertos indican que el bullying implica necesariamente: una desigualdad o desequilibrio de poder entre acosador y acosado (real o percibido por el acosado), intencionalidad y reiteración.

La persona que ejerce el bullying (acosador o acosadores) lo hace para imponer su poder sobre el otro, a través de constantes amenazas, insultos, agresiones o vejaciones, y así tenerlo bajo su completo dominio a lo largo de meses e incluso años. El perfil del acosador es claro:
- Necesidad de control y dominio sobre otro para sentirse reconocido y poderoso. Tendencia a la violencia y al abuso de la fuerza.
- Situación social negativa (aunque generalmente están menos aislados que las víctimas).
- Impulsividad.
- Escasas o nulas habilidades sociales.
- Baja o nula empatía.
- Escasez de límites y baja resistencia a la frustración.
- Manipulador.
- Sin capacidad de autocrítica, autoiestima media o incluso alta.
- Relaciones negativas con los adultos.
- Bajo rendimiento. 
- Ausencia de relaciones afectivas seguras por parte de los padres. Generalmente permisividad y metodos coercitivos en la educación (castigo físico).
- Podría presentar problemas de violencia en otros ámbitos (familiar). Un niño expuesto a una situación familiar de violencia reiterada puede ver el rol de "agresor" como única alternativa para no terminar convertido en el "agredido". Por otra parte, recordemos el papel tan importante que tiene el aprendizaje por imitación en los menores.

Podría establecerse distinción entre el acosador activo (que incia y dirige la agresión) y el acosador pasivo (que le sigue y le anima).

La víctima o acosado generalmente soporta el acoso callada, mientras es objetivo de la crueldad de otros escolares que pretenden intimidarlo, someterlo y asustarlo. Siente dolor, angustia y miedo, exclusión social y hasta tal punto que, en algunos casos, puede llevarle a consecuencias devastadoras, psicológicas e incluso físicas, y a extremos como el suicidio. La víctima desarrolla miedo y rechazo al ámbito escolar, incluso fobia en muchos casos, pérdida de confianza en sí mismo y en los demás y descenso del rendimiento escolar. El perfil del acosado también es claro:
- Sumiso, inseguro, miedo ante la violencia, manifestación de vulnerabilidad.
- Baja autoestima.
- Altos niveles de ansiedad.
- Dificultad de comunicación y baja popularidad (aislamiento social). 
- Orientación a los adultos y baja autonomia, relacionada con una posible sobreprotección paterna.
- Suele presentar alguna diferencia significativa con el resto de sus compañeros (raza, religión, físico...).

Jugarían aquí un papel protector el hecho de tener amigos y ser aceptado socialmente, así como una buena autoestima, autonomía y autoconcepto. Los padres deberán estar atentos a señales de alarma como cambios de humor o de comportamiento, tristeza, llanto, irritabilidad, trastornos del sueño (pesadillas) o de la alimentación (falta de apetito), dolores somáticos (de cabeza, de estómago, vómitos, nauseas, mareos), signos compatibles con violencia física (hematomas, rasguños), pérdida o deterioro constante de sus pertenencias escolares o personales (gafas, mochila), aislamiento repentino o dificultad para relacionarse con el entorno, protestas entorno al ámbito escolar, faltas continuadas a clase.
 Tipos de acoso escolar :
Es frecuente que aparezcan varios tipos de forma simultánea: 
- Físico: agresión directa a base de patadas, empujones, golpes con objetos. También puede ser indirecto cuando se producen daños materiales en los objetos personales de la víctima o robos. Es más común en primaria que en secundaria.

- Verbal: es el más habitual, humillaciones, insultos, motes, menosprecios en público, resaltar defectos físicos, propagación de rumores falsos, mensajes telefónicos ofensivos o llamadas, lenguaje sexual indecente.

- Psicológico: amenazas para provocar miedo, para lograr algún objeto o dinero, o simplemente para obligar a la víctima a hacer cosas que no quiere ni debe hacer. Minan la autoestima de la víctima y fomentan su ansiedad y su miedo.

- Social: exclusión y aislamiento progresivo de la víctima. Se impiden a la víctima participar, bien ignorando su presencia o suprimiendola de las actividades normales entre amigos o compañeros de clase. 

viernes, 21 de octubre de 2016

Eutanasia

Decíamos en el post anterior que queriamos dedicarnos a tratar más en profundidad la EUTANASIA. Entendida desde el punto de vista legal como el acto de provocar la muerte de una persona por la propia voluntad, sin sufrimiento físico, dolor o molestias, en un enfermo incurable o terminal, a fin de evitarle una muerte dolorosa. Dicho de otra manera, la acción u omisión para evitar sufrimiento en un paciente desahuciado, acelerando su muerte, con su consentimiento o sin él. Etimologicamente el término significa "buena muerte", del griego eu (bien) y thanatos (muerte).

CLASIFICACIÓN DE LA EUTANASIA:
- EUTANASIA DIRECTA: se adelanta o induce el fallecimiento en caso de una enfermedad incurable o terminal mediante la ayuda médica (inyección de un medicamento intravenoso que induce la muerte). A su vez se clasifica en:
     - ACTIVA: a petición del enfermo se le provoca la muerte indolora modo directo. Puede recurrirse a fármacos que en sobredosis generan efectos mortíferos.
     - PASIVA: omisión, abstención o suspensión de tratamiento o de la alimentación por cualquier vía, con lo cual se precipita el término de la vida.

- EUTANASIA INDIRECTA: muerte como efecto secundario a un procedimiento terapéutico administrado con esta finalidad o adelantamiento de la muerte con sedación paliativa (por ejmplo, analgésicos narcóticos tipo morfina que provocan la disminución del estado de conciencia y la posible abreviación de la vida). Se trata de desconectar los aparatos u omitir los medicamentos que mantienen al paciente con vida y esperar el resultado fulminante. No se emprende ningún acto de reanimación o de cualquier tipo que pueda mantener al enfermo con vida durante más tiempo. Si hablaramos en términos de intencionalidad, aquí la finalidad no serñia tanto acortar la vida sino aliviar el sufrimiento.

OTROS CONCEPTOS:
-SUICIDIO ASISTIDO: proporciona de manera intencional y con conocimiento los medios necesarios para llevar a cabo el suicidio, ya sea asesorando sobre la dosis letal del medicamento, prescribiendolo o suministrandolo. En este caso es el paciente el que de manera voluntaria y activa pone término a su vida y no necesariamente tiene que haber una dolencia vital previa.

- CACOTANASIA: se impone la eutanasia sin el consentimiento del afectado. Etimologicamente se modifica el término eu (bien) por kakós (malo) haciendo referencia  una "mala muerte.

- ORTOTANASIA: Consiste en dejar morir a tiempo sin emplear medios desproporcionados y extraordinarios para el mantenimiento de la vida. Se ha sustituido en la terminología práctica por «muerte digna», para centrar el concepto en la condición (dignidad) del enfermo terminal y no en la voluntad de morir.

- DISTANASIA: sería un termino antagónico a la eutanasia, teniendo en cuenta que el fin de la distanasia es posponer el momento de la muerte recurriendo a cualquier medio artificial, con el fin de prolongar su vida a toda costa, llegando a la muerte en condiciones inhumanas. Hablariamos de «encarnizamiento» o «ensañamiento» terapéutico, pese a que haya seguridad de que no hay opción alguna de recuperar la salud. Normalmente se hace según los deseos de otros (familiares, médicos) y no según el verdadero interés del paciente.  
ni
-ADISTANASIA O ANTIDISTANASIA: cese de la prolongación atificial de la vida dejando que sea el proceso patológico el que termine con la vida del enfermo.


REGULACIÓN DE LA EUTANASIA EN ESPAÑA:
En 1995 el Código Penal aborda por primera vez en la historia legislativa del Estado la regulación de la eutanasia en el artículo 143:
"1. El que induzca al suicidio de otro será castigado con la pena de prisión de cuatro a ocho años. 
2. Se impondrá la pena de prisión de dos a cinco años al que coopere con actos necesarios al suicidio de una persona.
3. Será castigado con la pena de prisión de seis a diez años si la cooperación llegara hasta el punto de ejecutar la muerte.
4. El que causare o cooperare activamente con actos necesarios y directos a la muerte de otro, por la petición expresa, seria e inequívoca de éste, en el caso de que la víctima sufriera una enfermedad grave que conduciría necesariamente a su muerte, o que produjera gaves padecimientos permanentes y difíciles de soportar, será castigado con la pena inferior en uno o dos grados a las señaladas en los números 2 y 3 de este artículo."

Analizando este artículo detacaremos la importancia de los siguientes elementos:
- La petición expresa, seria e inequívoca del que quiere morir.
- Que esa persona sufra una enfermedad grave que conducirá necesariamente a su muerte. 
- Que esa persona sea víctima de graves padecimientos permanentes y difíciles de soportar.
- Realización de actos necesarios que o bien causen o bien cooperen activa y directamente al propósito letal del que fallecerá.
- Acontecimiento de la muerte deseada.

Son estos cinco elementos los que plantearan a nivel legal la diferencia entre la eutanasia y cualquiera de las otras figuras descritas anteriormente.

Por lo general, si el que practica la eutanasia lo hace sin el consentimiento del enfermo se considera delito de homicidio, y si se lleva a cabo con consentimiento: delito de auxilio o cooperación al suicidio. El auxilio al suicidio supone una colaboración que ofrezca una cierta significación y eficacia en la realización del proyecto que lleva a una persona a acabar con su propia existencia , que se resumen:
- la cooperación con ejecución que se produce cuando la cooperación llega al punto de ejecutar la muerte
- la Eutanasia atenuada en la que será imprescindible: que se actúe o se coopere activamente a la muerte;
que estos actos sean en relación con la muerte, necesarios y directos; que medie petición expresa, seria e inequívoca del suicida. (no se tendrían por tanto en cuenta los actos equívocos, expresiones de dolor y de deseos de morir más o menos estereotipados). Por lo que a nivel práctico, la diferenciación entre un tipo penal u otro va a depende de la existencia de la declaración de volunta de muerte efectuada. Todo ello plantea serías dificultades a nivel jurídico planteando la capacidad de decisión del enfermo y su nivel de consciencia y voluntariedad.

Finalmente queremos recordar la Ley 41/2002, de 14 de noviembre, Básica reguladora de la autonomía del paciente y de derechos y obligaciones en materia de información y documentación clínica, y en concreto el artículo 2 sobre la dignidad de la persona humana:


Artículo 2. Principios básicos:

1. La dignidad de la persona humana, el respeto a la autonomía de su voluntad y a su intimidad orientarán toda la actividad encaminada a obtener, utilizar, archivar, custodiar y transmitir la información y la documentación clínica.

2. Toda actuación en el ámbito de la sanidad requiere, con carácter general, el previo consentimiento de los pacientes o usuarios. El consentimiento, que debe obtenerse después de que el paciente reciba una información adecuada, se hará por escrito en los supuestos previstos en la Ley.

3. El paciente o usuario tiene derecho a decidir libremente, después de recibir la información adecuada, entre las opciones clínicas disponibles.

4. Todo paciente o usuario tiene derecho a negarse al tratamiento, excepto en los casos determinados en la Ley. Su negativa al tratamiento constará por escrito.

5. Los pacientes o usuarios tienen el deber de facilitar los datos sobre su estado físico o sobre su salud de manera leal y verdadera, así como el de colaborar en su obtención, especialmente cuando sean necesarios por razones de interés público o con motivo de la asistencia sanitaria.

6. Todo profesional que interviene en la actividad asistencial está obligado no sólo a la correcta prestación de sus técnicas, sino al cumplimiento de los deberes de información y de documentación clínica, y al respeto de las decisiones adoptadas libre y voluntariamente por el paciente.

7. La persona que elabore o tenga acceso a la información y la documentación clínica está obligada a guardar la reserva debida.

La “dignidad humana” es algo permanente y consustancial al ser humano y, por supuesto, se halla presente en el momento de la muerte.

viernes, 14 de octubre de 2016

Tipología de los suicidios y métodos

TIPOLOGÍA DE LOS SUICIDIOS:
Es inevitable al hablar de suicidio mencionar a Durkheim (Le suicide. Étude de sociologie, 1897), uno de los principales estudiosos de este fenómeno. En el capítulo dedicado a el suicidio y los factores psicopáticos  y tomando como referencia a Jousset y Moreau de Tours, Durkheim establece la siguiente clasificación:
- SUICIDIO MANIACO: producido por alucinaciones o concepciones delirantes que inducen a la persona a quitarse la vida y que aparecen y se van de repente.

- SUICIDIO MELANCÓLICO: se debe a ideas falsas de tipo constante y que tienen que ver con una depresión extrema, que lleva a la persona a no tener una apreciación juiciosa de la vida y considerar que es mejor abandonarla. La persona se sume progresivamente en un estado donde ve el suicidio como único y último recurso.

- SUICIDIO OBSESIVO: no presenta motivos, ni reales ni imaginarios, sino que consiste en la fijación en la idea de la muerte que se apodera del individuo y le tortura hasta que decide matarse. La persona está obsesionada con la muerte, tanto con el temor a la misma como con el proceso y termina experimentándola. Como con cualquier obsesión, se siente ansioso y triste si no piensa en ello.

- SUICIDIO IMPULSIVO O AUTOMÁTICO: la persona también carece de motivos y consiste en un impulso brusco e irresistible de querer matarse.

Es el mismo autor, quien en su libro segundo establece una clasificación en base a causas y tipos sociales:
- SUICIDIOS EGOISTAS: el individuo se encuentra poco integrado en la sociedad. Este tipo de suicidios se dan en las personas excesivamente indivisualistas, siendo más propio de las sociedades más avanzadas.

- SUICIDIOS ALTRUISTAS: sería la versión opuesta a la anterior. Se dan cuando la importancia del "yo" es muy baja, la persona se encuentra excesivamente integrada en la sociedad a la que pertenece y se encuentra muy comprometida con el grupo social en el que interactua. Existen tres tipos: ALTRUISTA OBLIGATORIO (es la sociedad la que exige el suicidio, por ejemplo relacionado con temas de honor), ALTRUISTA FACULTATIVO (la sociedad no es la que demanda el suicidio de la persona, lo decidide el individuo porque siente que ya ha cumplido su objetivo en la vida) y ALTRUISTA AGUDO (cuando la persona se quita la vida por placer o por alcanzar una supuesta meta, divina o superior).

- SUICIDIOS ANÓMICOS: entendiendo por anomia la "falta de normas o incapacidad de la estructura social de proveer a ciertos individuos lo necesario para lograr las metas de la sociedad". Se produce en momentos de crisis sociales agudas, de transformación de las estructuras y valores socioculturales.

- SUICIDIOS FATALISTAS: sería la versión opuesta a la anterior. La persona decide quitarse la vida como consecuencia de una sociedad con las normas excesivamente rígidas. No se aceptan las normas y el individuo se seinte reprimido en sus sentimientos, pasiones y conductas.

OTRAS CLASIFICACIONES DEL SUICIDIO:
Según la presencia o no de enfermedad mental hablaremos de SUICIDIO NO PATOLÓGICO (cuando no concurren síntomas de enfermedad y el sujeto lo realiza de manera totalmente voluntaria) y SUICIDIO PATOLÓGICO (cuando responde a las sintomatologías de varias enfermedades).

Según el número de individuos el sucidio puede ser INDIVIDUAL (si es una única persona la que realiza todo el proceso) y COLECTIVO (si son varias personas las que se reunen para acabar con su vida).

Según la voluntariedad del hecho, el suicidio puede ser: VOLUNTARIO (el individuo lo planifica y lo lleva a cabo con frialdad), INTENCIONAL (no hay planificación y depende de las circunstacnias) o IMPRUDENTE (se produce de manera accidenteal).

Otra clasificación sería en función de la etapa en la que se situe el acto: SUICIDA LEVE (deja el hecho en tentativa), SUICIDA MODERADO (no deja el hecho en tentativa y sufren todavá más por no haber completado su proceso), SUICIDA SERIO (consigue su propósito y sufre durante todo el proceso).

Por último, por características especiales podemos dividir el suicidio en: SUICIDIO POR HERENCIA (en la familia del sujeto existen antecedentes), SÍNDROME DE CARENCIA DE AUTORIDAD (tentativa de suicidio para llamar la antención), SUICIDIO INFANTIL (tras un conflicto y suele esconde alguna enfermedad o algun tipo de acoso), SUICIDIO DISIMULADO (por chantaje, falso o por venganza; los dos primeros suelen quedar en tentativa para llamar la atención).

Resumiendo, no sólo nos encontramos con variedad en la tipología del suicidio sino que también nos encontramos con la dificultad de establecer una sola y única causa. En cada caso particular, deberemos realizar un análisis sobre la multiple causalidad de cada suicidio. Es frecuente, realizar de manera sistemática la AUTOPSIA PSICOLÓGICA en los casos consumados (estudio retrospectivo de la víctima y de sus circunstancias para establecer que ocurrió).

MÉTODOS SUICIDAS:
Un método de suicidio es cualquier manera que utilice una persona con intencionalidad para terminar con su propia vida: armas de fuego, salto desde altura, decapitación, sangría, corte en las muñecas, sección de la arteria carótida, lanzamiento al tráfico vehicular, impacto de vehiculos, incineración, afixia por inmersion (ahogamiento), apuñalamiento, sofocación (por ejemplo, con bolsa de plástico), electrocución, explosivos, ahorcamiento, envenenamiento, sobredosis, intoxicación por monóxido de carbono, ingestión de sustancias nocivas (detergentes o relacionados).

Mención aparte haremos del término EUTANASIA (entendida desde el punto de vista legal como el acto de provocar la muerte de una persona por la propia voluntad, sin sufrimiento físico, dolor o molestias, en un enfermo incurable o terminal, a fin de evitarle una muerte dolorosa) al que dedicaremos el siguiente post.